Friday, September 22, 2006

14-La espera al cadalso.

Luego de un rato de espera, Robbie me llevó a una habitación donde una doctora bajita de nombre Marcela me hizo el cuestionario de rutina. El nombre de ella si lo recuerdo, y lo supe bien, mucho después, no en ese momento. Pero si nunca lo voy a olvidar, Marcela, como se verá más adelante, se transformo en mi medica, siendo una de las personas claves en mi proceso de recuperación. Respondía a las preguntas intentando hacer chistes, trataba de moverme con ligereza. No deseaba que me agarrara un bajón y deprimirme. Si tenían que operarme, lo mejor es que estuviera lo más relajado que pudiera. Mi vieja llegó en esos momentos, mientras Marcela me hacia las preguntas usuales y me abrían una historia clínica. Ni bien pude, llamo a casa y le avisé a mi viejo. Como estuve largo rato esperando, paseando por la guardia, mi viejo llego un rato después. Me pasaron el vestuario para la operación, consistente en bata, gorro y botines de esa tela propia de cirugía. Me hicieron pasar a un cuarto donde me vestí para la operación. El gorro debía ser para un niño, ya que no me entraba ni por las tapas. Y eso que no soy muy cabezón!
Finalmente, estuve vestido para la ocasión, por decirlo de alguna manera. Luego de un rato que me pareció eterno, me llevaron al quirófano "C", creo que era, donde me harían la cirugía menor.

13-El ataque de los demonios.

Decir que sentí un balde de agua fría es poco. La opresión en ese momento fue algo que jamás había sentido en mi vida. Los chicos que traía el policía me observaban con la vista perdida al frente, catatonicamente hablando, observando desde sus caras rotas. Se me vino el recuerdo y la imagen de Mateo. Lo sentí a mi lado, observando y diciéndome: "Yo te dije flaco, deja el cigarro."
Me sentí tremendamente idiota. Los consejos no escuchados, las recomendaciones desoídas, los avisos ignorados. El ataque del miedo, la bronca, toda la parte negativa mía parecía a punto de devorarme. Era toda una tormenta mental. Una decisión me llego desde lo mas profundo, "no voy a tocar mas un cigarrillo".
Seamos realistas, en diez años que fume, intente mil veces dejarlo. De a poco, de repente, de todas las maneras posibles. La verdad es que yo amaba fumar. Me encantaba escribir a maquina o computadora, mientras fumaba un cigarrillo. Escribir a mano, mientras que con la otra sostenía un tabaco. Tenía todo el estilo glamoroso del clásico escritor. Había ideado incluso una posición para no soltar el cigarro de entre los dientes y tener así las manos libres para tipear. Me veía en esta situación, decidiendo algo que no iba a poder cumplir. Otra de las tantas cosas que saldría mal, como sucedía últimamente. Ichinén fallaría en su determinación. Pero, a pesar de ese argumento tan fuerte de mis demonios internos, reforcé mi decisión con que aceptaba lo difícil del reto. No importaba que tanto sufriera, no importaba que tanto me muriera de la tentación, no importaba nada de nada. Yo seria más fuerte que el vicio, ya que en ello me iba la vida. Y cuando es lo ultimo que te queda por defender, es cuando mas poder logras manifestar. Llame a casa, avisando que estaba en el hospital, mentí sobre lo que me habían dicho. Pero, le pedí a mi vieja que viniera para ayudarme con mi mochila y mis cosas. Volví a la guardia y me encontré de nuevo con el medico Robbie, me reitero que esperara al cirujano, me pregunto si le había avisado a alguien. Le respondí que así era.
-Bien, entonces espera acá sentado que ahora vengo.-me dijo y se metió en las salas de guardia otra vez. Me senté cansadamente y mire otra vez el vacío. Me asombraba a mi mismo la tranquilidad que tenia en ese momento. Debido a mi historia clínica, operaciones cuando era chico, le tenía un buen pánico a los hospitales. Pese a que fue una de las situaciones mas difíciles, creo que fue cuando mas autentico me sentí. Quizás, sea cierto lo que dicen, en situaciones limite es cuando se demuestra la verdadera esencia de uno.

12-En guardia.

La guardia del Durand estaba llena de gente, había como diez personas delante mío. Lo que menos tenía ganas yo era de esperar tanto. Había dormido tan mal esa noche que cabeceaba más que en la más aburrida clase de economía. Me habré dormido un rato, y aun faltaban como cinco personas. Yo solo me preocupaba de tener identificado al que estaba delante mío, así cuando a el le tocara, yo seria el próximo.
Estuve a punto de irme, con la idea de volver recién al día siguiente. Estaba muy cansado, estuve a punto de salir, me pudría esperar por lo que sentía como un mero tramite. Finalmente me quede hasta que atendieron. Estaba leyendo "La revolución Humana" volumen 2, cuando fue mi turno. Tome el libro y la mochila y entre. Me atendió un medico algo joven, rubio y con lentes a quien llamare "Robbie". Es tal la cantidad de médicos que aparecen el mes siguiente y de la mayoría no se los nombres, así que comenzare a ponerle alguno para identificarlos del resto. Cuando no se para nada el nombre, usare un diminutivo.
Pase a un cubículo de la guardia y comencé a explicar mi dolencia.
-Tengo un dolor acá en la espalda y parte del pecho.-le comente, señalando la zona.-No se si es muscular, si es pulmonar. Hace días había tenido un dolor parecido pero se me fue.-
El medico asintió.
-Bueno, no te hagas problema, te haces un aplaca y vemos que nos dice. Puede ser una contractura...-
Yo concordaba con el, debía ser un nimio dolor muscular. Todo el dialogo era tal y como cuando uno va a comprar algo al supermercado. Todo me parecía un tema ligero y que resolvería en la próxima media hora. Salí del edificio principal del hospital y fui al pabellón de rayos X. Me hice la radiografía de tórax y volví a la guardia. Esperé un poco hasta que se asomo el medico y le mostré que ya tenia listo el estudio. Me hizo sentar en otro cubículo de mamparas marrón y naranja de la guardia del hospital, y se llevo la placa para el fondo. Yo me quede leyendo, esperando su diagnostico.
Al rato de estar muy orondo leyendo mi libro, escuche el siguiente dialogo:
-...Si, esta ahí lo mas tranquilo, con un libro y una mochila.-
Al captar eso, la referencia al libro y mochila, sentí que hablaba de mí. También escuche un: "no lo puedo creer". "Robbie" se asomo y me llamo adentro de las bambalinas de la guardia del Durand.
Me mostró la placa con una expresión de asombro que me dejo mareado. Empezó a decir muchas cosas, todas juntas, que mi mente intentaba ordenar a medida que las lanzaba.
-Flaco, tenés un pulmón pinchado, tenés un neumotórax.-me dijo con cara de no creer.
A propósito de todo, era la primera vez que escuchaba el término neumotórax y ni sabia que significaba.
-Te tenés que quedar internado, te vamos a operar, ahora llamo al cirujano.-decía Robbie, lo que a mi me parecía un vomito de información en borbotón. Debió ser mi expresión, mi cara denotaba que no entendía nada de lo que pasaba.
-Si yo te dejo ir a tu casa, te puede agarrar un neumotórax intensivo mientras dormís y te morís de asfixia.-cerro el medico, tanto o mas asombrado que yo por la suerte de mi noche anterior.
También era una suerte que la vez anterior no me hubiera ocurrido nada de eso. El medico me dijo que tenia que estar cinco días internado.
Yo había visto una raya en la placa, pero pensé que era algo normal Pero no, esa raya era el borde de mi pulmón. El pulmón derecho se había separado de la pared de arriba del tórax y del costado derecho. A eso se le llama neumotórax grado dos. Robbie me hizo sentar en un sillón largo a esperar al cirujano, e le iría a avisar. Me dejo en el sector donde bajan los que trae la ambulancia. Al rato, un policía trajo a dos chicos, uno con la nariz rota y otro con toda la boca ensangrentada. Uno de ellos llevaba la remera de Boca y el otro la de River. Más surrealista no podía ser la escena. Ya no iría a casa, a cenar, leer algo y dormir. Mis planes habían sido cortados de repente. Esa semana no podría hacer todo lo que tenia pensado, ni durante los siguientes días. Todo lo que tenía planeado, ya no corría más. Yo tenía una idea prefijada de lo que seria mi día restante, el día siguiente, toda la semana. Pero, en ese momento me caía el balde de agua fría que todo había cambiado. El mundo se había puesto de cabeza. Y eso donde me dejaba a mí?

11-Back into hell.

Debo comenzar por una reunión de jóvenes del domingo. En esa reunión estaba Fabiano, a quien veía por primera vez. A esa misma reunión invite a mi amigo Guillermo, donde debatimos la actitud de algunos miembros de Gakkai, algo que mi amigo bautizó como el "síndrome de Luis XVI". Esto es la mala actitud de algunos de no dejar hablar a nadie por el amor propio al sonido de su voz, una clara actitud autoritaria. En esa reunión hablamos de otros autoritarios como la Nichiren Shoshu. Luego, nos fuimos de la casa de Gabriela y partimos a lo desconocido, con Néstor y Guillermo. Dejamos a Néstor en su colectivo y seguimos con Guille rumbeando por la ciudad. Nos sentamos a charlar en el Mc Donalds de Caballito shopping, donde me encontré con Paula. Este es otro de los tantos encuentros fortuitos que tengo siempre. Y luego se dio una situación curiosa, una mina nos vino a pedir plata, era grande y decía que necesitaba pagar el hotel. Guillermo le empezó a preguntar donde quedaba el hotel ese y trato de ubicarlo mentalmente, ya que conocía la zona. Yo me reía para mis adentros, ya que me parecía que a el le salía el policía de adentro. Y ya de tanta pregunta va y viene, la mujer le tiro:
-Vos sos policía, no?-casi para confirmarlo.
-Tanto se me nota?-le pregunto el, a lo que yo no pude mas que soltar una carcajada.
Nos quedamos charlando un rato con ella, y luego levantamos campamento, para ir rumbeando por el barrio de Once. Entramos en un cyber de Rivadavia donde Guillermo me anduvo mostrando algunas cosas que tenía guardadas en su casilla de mail. Al rato de estar sentado junto a Guillermo en esa maquina, sentí la molestia en la espalda. Era casi igual a la vez anterior, solo había una diferencia, esta era mucho mas fuerte. No le di mucha importancia, por lo que me lo aguante. Al rato, ya no me podía estar y deseaba salir a tomar aire. La sensación era como tener el pecho cargado como diría mi abuela, como si estuviera resfriado, pero sin la sinusitis. Algo se sacudía dentro de mi pecho. Le dije a Guillermo que me palmeara la espalda, así salía lo que me parecía que tenia en el pecho... Pero no hubo resultado con esto. Trate de olvidarme pero la molestia seguía, me resultaba curioso que fumando y todo no me sentía peor. Si era congestión, resfrío o algo así, debería notar alguna diferencia. Pero la verdad es no había diferencia alguna cuando fumaba. Descarte que fuera algo pulmonar y me incline a pensar que era un dolor muscular, aunque resultaba bastante bestial la dolencia. Nos quedamos charlando con Guillermo largo rato más, en una confitería cerca del Abasto y luego cada uno partió a su casa. Al día siguiente tenia que ir a RVR, aunque cerca del mediodía, teníamos que grabar el programa "De Verdad". No dormí muy bien, el dolor se me incremento considerablemente. Llegue al estudio con muy mala cara. Cuando les comente que pasaba, Mauricio me cago a pedos por no haber ido ya al hospital.
-Que haces acá? anda y hacete revisar!-me decía el chileno.
-Después que grabemos voy al hospital de mi casa.-respondí.
Germán me golpeo la espalda jodiendo, algo que luego lo hizo sentir muy culpable. Pero la verdad es que un golpe ligero no tenía nada que agravar en una situación como era la presente. Una que yo ignoraba su gravedad y que daba vueltas para no enterarme. Presentía lo que se venia? O era mi habitual rechazo por los hospitales? Desde que me operaron de niño y cuando me acuchillaron, escapaba del medico siempre que podía.
Al salir de RVR, en vez de ir al hospital como debí haber hecho, me fui al parque a ver a Leticia. Ella también me reto por mi tardanza en ir al hospital y que me revisaran.
-Dale, seguro que es una pavada y te vas enseguida. Te dan algo para tomar y en media hora estas en tu casa.-me recomendaba ella.
-Si, ahora voy.-fue mi única respuesta.
Seguimos charlando, y mientras yo seguía fumando. Cuando ya el sol caía, termine mi último cigarrillo.
-Seguís fumando? Mira si es por fumar esto que te pasa.-observo Leticia.
-Creo que es muscular.-alegue yo.
Pero en el transcurso del día, el dolor me hacia dudar entre que fuera muscular o pulmonar.
Dándome cuenta que no podía dilatarlo mas y asegurando que era mi ultimo cigarrillo hasta después del hospital, (al menos hasta que supiera que era, o que no era), partí por la calle Ambrosetti y me encamine a la guardia del hospital Durand.

10-El infierno se desata.


Cuando por principios de 2003 viví lo que llamé “el infierno”, en si era un bajón depresivo, no lo denominé así arbitrariamente. Según la filosofía budista, la vida del ser humano tiene diez estados en los que se manifiesta, siendo el infierno el más bajo de todos. Este estado es un sufrimiento profundo y constante, no es un mero dolor. Comencé a tener sueños con demonios, monstruos, el infierno, Dios. Es extraño, que alguien que no es cristiano sueñe con Dios y con el infierno. Quizás demasiado extraño.Esto es otro factor que altero la “normalidad” de mi vida.El mayor y desencadenante del resto fue la enfermedad. Enfermedad que algunos cavernícolas querían curar con vahos (pensando que era simplemente tos) y otros con friegas de alcohol (???!)El tema de los sueños creo que merecer un apartado especial, por lo que luego lo retomare. Pero el de las opiniones e intervenciones ajenas, no solo es más tangible, sino que es lo que primero empezó. Y a pesar que los sueños fueran los más horribles, las opiniones inútiles me parecen mil veces peores.

9-Sueño premonitorio?

La noche anterior al examen tuve un sueño algo raro que en su momento me pareció intrascendente. Se lo conté a Néstor, Mecha y algún otro que estaba en el colectivo de regreso a Villa Crespo desde Kaikan. Con el tiempo he tenido sueños extraños, o más horribles, o más relevantes a mi vida. Este, como me pasa habitualmente, era combinación entre lo que venía haciendo últimamente y mi animo actual. Luego del dolor en el pecho no es raro que soñara algo así. Pero, con el tiempo cobraría más importancia lo soñado. Por esos días jugaba mucho a un juego de guerra en PC, llamado “Freedom Fighters”. El sueño me pareció una especie de continuación del juego, donde era capturado por los soviéticos, (los enemigos en el juego) y me metían un tubo de plástico hasta adentro del corazón. El tubo tenía dos centímetros de diámetro, y entraba a mi cuerpo por encima de la clavícula izquierda hasta dentro de uno de los ventrículos del corazón. Yo mismo veía como lo hacían, como si viera por dentro al tubo entrando en mi corazón. Este sueño, esto es lo poco que recuerdo, excepto algún personaje o referencia al Freedom Fighters; puede parecer escalofriante para algunos pero no lo sentí así en ese momento.
Jamás había creído en los sueños premonitorios ni había creído tenerlos. A todo siempre le encontré su explicación lógica. Pero con este sueño, puede que mi vida haya tomado un rumbo muy raro, y muy peligroso.

8-Niñó.

Niñó, así es el nombre en original japonés que se le da a al examen básico. Un desafío para el espíritu, luchando junto a los compañeros, al dar el examen básico para el ingreso al departamento de estudio. Fue una de las pocas cosas buenas de esa época, lo que me hacia mantener optimista ante tanta oscuridad creciente. Estudiar con gaby y con Néstor fue algo vigorizante. Gabriela es de esas personas como Romina (Mina) que te refresca con su presencia, su energía te levanta. Néstor, Gabriela y yo, lo certifiqué el día anterior al examen, éramos un gran equipo. Los tres nos habíamos ayudado, alentado y apoyado hasta el final. Yo lo consideraría uno de los mejores ejemplos de la camaradería Gakkai. EL 31 de octubre hubo nueve personas de Villa Crespo que rindieron el examen, 8 daríamos bien. Creo que lo único que salió bien ese año nefasto de 2004, fue aprobar el Niñó.
Pero como dije, la oscuridad estaba creciendo. Aunque yo no lo sabia, lo peor aun faltaba por venir. Fue aquí donde comenzaron los sueños.

7-Lapsus mental.

Mi mente en ese entonces estaba muy saturada, hacía meses que había gritado a los cuatro vientos que necesitaba vacaciones. Los líos en el trabajo, la facultad, el examen de Gakkai, la muerte de Mateo, la perdida del teléfono y la deuda que se me venia, mi extraña y conflictuada existencia amorosa. Eso sin contar con algún que otro “amigo” que quería sentirse mejor pisándome la cabeza. Esto se disfrazaba en “criticas constructivas”, bromas desubicadas y comentarios aparentemente intrascendentes.
Por aquellos días yo había hecho una edición, con un material que tenía baja calidad. Como a las dos semanas salto un reclamo que esa publicidad que había editado no salio. El metido de Sebastián se puso a defenestrar a la computadora, y por ende a mí. Gajes del oficio, siempre tendrás detractores en este ambiente. Y no recordaba bien lo del material original de baja calidad. Pero el imbecil este se metió a hablar sobre un “desincronismo de audio y video”, que alegaba haberlo visto el mismo. Esto en cierto punto es verdad, de hecho yo también lo vi y lo corregí. La PC y la placa PRO ONE tiran ese error algunas veces, cuando se SATURAN justamente, se desincroniza el audio con el video. Pero el reclamo no venia por eso, sino porque las imágenes eran malas. Lo que yo olvide en mi lapsus mental, fue que no podía estar desincronizado ya que lo había arreglado. Pero lo había olvidado. Como podía ser posible? Bueno, cuando dormís mal, metes mil cosas distintas en tu mente y te embarcas en medio de una tormenta; es muy lógico que tu cerebro anule cosas como defensa preservadora. Los “garcas” que encargaron esa publicidad reclamaron usando la excusa que el gordo zopenco les había dado en bandeja Claro que hay algo mas, descubrí a principios de este año que el reclamo era mentira. Por lo menos en parte, y yo no tenía nada que ver. La publicidad fue rechazada en un canal por la baja calidad de la imagen de archivo, de lo cual yo no tenía nada que ver. Pero en el otro canal, Crónica creo que era, si lo aceptaron. El que había encargado todo se dijo y se desdijo de tal manera, que finalmente se deschavó que no tenia nada que ver conmigo el problema. Pero, en aquella época, quien cargo con la culpa de todo, fui yo. Fue el error de “asumir la responsabilidad de mis actos” cuando en realidad no eran míos. Un error de “budista boludista” Puede que ser honesto y maduro, asumiendo la responsabilidad de lo que uno hace, funcione en un mundo ideal. Pero en un ambiente de garcas, eso puede ser tu perdición.

6-Maldita economía.

Así como al chocar un auto, uno no culpa a la aerodinamia. Ante los avatares monetarios no se le echa la culpa a la economía. En mi caso, si no estudias… fuiste muñeco! Ese fue el pensamiento que cruzó mi mente cuando el profesor dijo que tenía las notas de los parciales con voz pesarosa. Fuiste muñeco!
La expresión que tenía el profesor era tétrica, pero peor fue como arrancó su discurso. “Tenemos que ver en que fallamos”, refiriéndose a él y al otro profesor que nos daba clases. Al parecer, las notas eran de malas para abajo. El profesor anunció que el 50% de los parciales estaba por debajo del cuatro. Lo más terrorífico fue cuando empezó a decir las notas por cada apellido. La sucesión de “2” lo hacían ver como una laguna de patos. Para esta altura, ya me veía con un dos gigantesco encima, como el resto de mis compañeros. Habían dado cerca de 20 notas y solo se había asomado un siete. Luego me enteré que solo tres personas estaban por encima del “7” y yo no era uno de ellos. Conste que estoy en la “F”, por orden alfabético mi lugar seria cerca de la veintena, y como dije solo se había asomado un siete. Cuando llegó a mi apellido y anuncio que mi nota era “5”, pensé que debía haber un error. Un flaco en el fondo gritó: “Al fin un medio campista!” Como referencia futbolística a la nota dicha. No es de asombrarse esta expresión, ya que la seguidilla de “2” había creado una desazón increíble. Se hizo un recuperatorio a los pocos días, pero solo para los que tenían “3” o menos. Los profesores tenían que aplazar a alguien en cada comisión, pero no a tantos. Eso llamaría demasiado la atención.

Thursday, September 21, 2006

5-Retrospectiva.

Debido a que estudié poco y nada, creyendo yo mismo que había sido de pura vagancia, me presenté al examen encomendado a Dios. (jeje, eso si que es gracioso!) Llegué a la sede de Drago y lo di de la mejor manera posible. La verdad, ni yo lo sabía, era que me sentía cansado no porque hubiera dormido poco. Sino por la falta de aire, ya que no se si había dormido bien, pero dormí mucho. Yo desestimaba el dolor en el pecho. Como un mínimo dolor muscular. El día 11 de octubre de 2004 hice una anotación en mi diario privado, el que hasta ahora no se publicó, que conviene dejar asentada como antecedente histórico. En un apartado llamado “Herido en batalla” puse lo siguiente: “Creo que es la conjunción de todo lo que hago, que hace que mi vida pida algo nuevo. Hasta quizás pide dejar de fumar. Lo de herido es por el dolor en el pecho y la espalda que tengo del lado derecho.” JAJAJA, y no sabía que tan herido estaba. Encima hablaba de un dolor en la espalda también, no era tal cosa, era el dolor que me traspasaba lado a lado. Se nota aquí como veía que algo tenía que cambiar en mi vida, pero las cosas eran demasiado estáticas. Será que en mi afán de librarme de las ataduras, facilitó que me enfermara? La enfermedad habrá sido el único camino para cambiar desde lo profundo de mi ser? El 13 de octubre fue el parcial, y seguía con el dolor. El 15, en mi anotación del diario privado titulada “Cansado y harto”, comente: “No puedo hacerlo todo, solo tengo dos manos. Estoy solo y me siento cansado, quiero irme.”Es tan gracioso leer este tipo de cosas mucho tiempo después, “no puedo hacerlo todo”. Es como si no las hubiera dicho yo, y a la vez si. Había reconocido ante mi mismo que no era todopoderoso. Aunque mi mentalidad en ese momento no recuerdo que fuera esa. Concientemente no pensaba eso, ni que estaba solo, ni que yo no daba mas. La verdad es que así era. Pero lo de “quiero irme” es nefasto y gracioso a la vez, ya que casi logro irme, al otro mundo.

4-Grado cero.

Estaba duchándome y al salir, me envolví en un toallón, poniéndomelo arededor de la cintura. Se ve que tome frío o una corriente me dio en la espalda, porque empecé a sentir una molestia detrás, en la altura del omoplato, así como así. Cuando fui a la reunión del han a la noche siguiente, ni Daimoku podía hacer. Norma creía que me había entrado aire, (jajajaja, se ríe un demonio) Me paso una barrita de azufre y se impresiono con que se partieron mas de tres barritas, apenas me las paso. Estábamos tan cerca de la realidad que me da gracia. Tenia aire en el pecho, perdón, es que es muy gracioso. Justamente eso es el neumotórax. Pero no nos adelantemos. En esos dos días me sentía extraño, me agitaba fácil, me parecía estar cansado todo el tiempo. Ese mismo martes no tenia que trabajar, por lo que aproveche para quedarme a estudiar para el parcial de economía del día siguiente. El problema fue que me sentía tan mal, como agotado, como sin fuerzas; que dormí mas que lo que estudie. Me llamo Germán, preocupado por que no había ido ni a la tarde,, debió notar algo, ya que me pregunto si estaba bien. Es cierto, era raro, aun los días que no había trabajo yo iba. Aunque fuera pasaba a la tarde, algo después del mediodía. Siempre había algo para hacer, micrófonos que arreglar, hacer un chequeo de la PC, etc. debió ser algo en mi voz, no le dije que no me sentía bien del todo, no quería preocuparlo. Pero era así, no estaba bien yo. Hoy sabemos todos que ese dolor en el pecho fue “el primer neumotórax” que no paso a mayores, que con el correr de los días se fue. Por que si contamos el primero junto con la primer internación. Entonces este fue la precuela, el numero cero. Hoy se que ese fue el neumotórax cero, el grado cero.

3-Retazos del pasado.

Estos son los posts del mes de octubre de 2004 que faltaban. Lo mismos reflejan mi actitud altamente optimista y muy budista, por decirlo asi. Estos dos post se relacionan con lo relatado en el capitulo anterior. El primero habla de ese evento en el trabajo que intente contarle a Gonzalo. En este post tambien puede verse los conceptos que llenaban mi vida, pero que me sirvieron solo en su objetivo verdadero. Las palabras se las llevo el viento y las teorias solo demostraron ser eso. Yo lleve a la practica todo lo teorizado y estudiado para el examen basico, pero en carne propia. Y puedo asegurarles que dolio, dolio mucho.

domingo, octubre 24, 2004
Banzaaaaiiiiii!!!
(extraido del diario del Kosen Rufu por Ichinen)
Anteayer alcance el objetivo buscado, logre vencer a los obstaculos. Venci, pise y aplaste la negatividad. Siento la energia correr por mis venas. En estos dias que estudiamos, llegue a entender desde otro punto la revolucion humana. No es un cambio drastico. Como se entiende mayormente la revolucion. Esta referida a movimiento, traslacion y rotacion. Tal como hace la tierra, gira sobre si misma y en torno al sol y otros cuerpos celestes. Me gusto una frase del libro de Eliphas Levi: "Que es la fe sino la audacia de una voluntad que no vacila en las tinieblas y que marcha hacia la luz a traves de todas las pruebas y venciendo todos los obstaculos?" No es eso la revolucion humana acaso? Si, y ayer venci en la batalla, y aunque lo dijeron, no fue la ultima.

Es interesante ver como tenia otra vision, menos nefasta de la realidad. Tanto me he perdido a mi mismo. No, es otra cosa. Es que ahora veo mas la realidad al desnudo, crudamente, sin metaforas. La critica que me hacia Gonzalo, en parte tiene su razon. Pero su critica vino tarde, cuando yo ya pase por todo eso, "todo ese infierno". Y las metaforas, las analogias y lo pintoresco ya no me interesaba usarlo en la realidad, relegandolo exclusivamente para la literatura. Incluso en relatos como este, no lo hago en demasia como anteriormente. Aunque claro, esto es el relato de algo real. Ok, pero es un relato, por lo tanto ya es literatura. Creo que es el primer relato autobioagrafico que hago. A diferencia de los posts del año pasado, esas cosas eran reflexiones, pensamientos, ideas, delirios. Como este, que refiere a mi idea de como me ven los demas. Y creo que se lo dedique a Gonzalo, a raiz de su comentario desubicado la noche de su cumpleaños.

miércoles, octubre 27, 2004
El rugido del leon
Es interesante ver como no entendes. Como no me comprendes. Lo hace alguien acaso? Quizas, el que me ve en la superficialidad de su pensamiento se cree que soy contradictorio. Pero es asi, como era Nichiren, visto superficialmente siempre hay cosas que parecen contradictorias. Sea el caso del "Bon no Soku Bodai", etc. Y en mi caso, tampoco es excepcion, todo aquel que mire sobre la mera superficie, no comprende. Hoy muy pocas personas entienden. Entenderan el rugido del leon cuando les suene al oido? Que buena pregunta!


El concepto oriental Bon No Soku Bodai que significa que "los deseos mundanos son iluminación" Este concepto que estudiamos por esos dias para el examen basico, visto por encima de la superficie podria parecer contradictorio. Es a eso a lo que me refiero cuando dio en este post que yo seria como este concepto, algo que nadie entendio, y que pocos entienden. Visto por encima parezco una cosa, pero mas en el fondo, descubris mucho mas. Esto no es algo que yo considere asi o intente hacer. Segun mi vision, yo soy como soy y no disfrazo nada, los demas son los que ven una cosa cuando es otra. Pero muchos han dicho que al principio parezco una cosa y luego descubren que era lo contrario, o tan solo diferente a la engañosa primera impresion. Muy poca gente me ha dicho que no ha cambiado su primera impresion de mi. Tomando en cuenta solo a los que me conocen un poco, esto no incluye a los conocidos transitorios.

2-Un infeliz cumpleaños.

Por fines de octubre, cumplía Gonzalo. Fue ese día, ese hecho en particular, el que agregó una piedra más a este cansado cuerpo. No solo me molesto su histérico reto de “no me pude sentar al lado de Vanesa en toda la noche”, como si yo me hubiera metido en el medio para molestarlo. Lo que es mas, casi ni le di bola a esa chica, sabiendo que a el le gustaba. Lo que mas me molesto fue que quise contarle a Gonzalo, algo ocurrido el día anterior, sobre los problemas laborales. Reconozco que no era el momento más idóneo y por ello me dio cero atención. Comprendo por que fue y no es eso tampoco lo que me molesta. Pero su comentario demostró que le importaba poco dedicarme cinco minutos..
-Bueno, te cuento nomás, lo que fue el fin de una semana pésima.-le dije yo.
-Uf, siempre tenés semanas pésimas.-respondió el.
Mi expresión fue de desconcierto. ¿Yo? ¿Semanas pésimas siempre? Pero… en serio estas hablando de mí? Lo decía como si fuera un depresivo quejoso, y algo que seguro no soy es depresivo ni quejoso.
Mi respuesta fue una enumeración rápida de las ultimas cosas que habían pasado, lo de Mateo, perder el teléfono, todo lo ocurrido en RVR. A lo que a Gonzalo le mostré que había hablado de más. Como es natural dudo que se haya dado cuenta. Pero casi un año después, hablando otros temas con el, descubrí las razones de su actitud. A Gonzalo le molestaba la “maximización” de mis logros, la llamó él. Ya que eso también equivalía para él, magnificar los fracasos. Nada más equivocado. Dios dio el don del habla, pero algunos ya hacen abuso. Le molestaba la identificación que hacia del “personaje de Ichinen.” Aun no se que carajo le importaría a él todo esto, es problema mío después de todo. Pero, lo más gracioso es que Gonzalo hablaba por algo que en cierto nivel jamás ocurrió. La metáfora o analogía con tal o cual personaje, es solo eso, una metáfora, una forma de decir las cosas. Ser un hombre de letras, gustoso de escribir, es algo que me sale en eso cada vez que hablo. Cuando digo algo pinto la realidad, es la característica principal de ser un artista. Los que me conocen saben de mis alusiones literarias. Las cuales no expreso ante el vulgo común. O sea, solo con los más allegados, los que me conocen y saben que no estoy loco. Esto demuestra una cosa, por más que quiera y lo intente, Gonzalo ni me entiende ni me conoce. Por lo cual, cree que me tomo en serio cada cosa que digo en forma analógica. Concedo que soñar con demonios o con el infierno no es lo más normal. Eso si que seria enfermo! A él le parecía molesto las referencias que yo hacía con protagonistas de películas, y que siempre eran protagonistas. Ja! Pero esto no es por que si o por mera cuestión egocéntrica! Mi posición en la vida es ser protagonista de los acontecimientos que a uno lo rodean y no un mero espectador. Muchas veces he dicho como la gente ve por TV un accidente en vivo, que está ocurriendo justamente en la esquina de su casa. Esa gente que mira la vida por TV, mientras los hechos pasan y ellos no hacen nada. Son meros espectadores de ellos. ¿Quizás a Gonzalo le molesta no ser protagonista el? ¿O que no se le ocurrió primero a él?

1-Antesala a "El nuevo infierno".

En esta segunda parte ya nos metemos en las cercanías de mi interacción con el otro mundo. Lo relatado aquí sucede en parte simultaneamente a lo de la primera parte, pero debido a que son otro tema aparte, van por separado. Igualmente, no están totalmente en orden cronológico, sino más que nada por la relación con la sucesión de hechos dados. Hoy parece increíble que nos estemos acercando a un año de lo que ocurrió. Siento que debo escribir esto antes que olvide la mayoría de las cosas, o quizás antes que esta historia pierda fuerza. Pero estoy seguro que no perderá fuerza a menos que la supere. Y no creo que la supere, hasta que no termine de escribirlo.
Había pasado lo de Mateo, descubrí que con la perdida del celular me endeudaría como el país y encima tenía un sinfín de problemas en el trabajo. Pero mi mentalidad intentaba comprender, entablar lazos, crear consenso, amigarse con los demás. Ja, amigarse con el enemigo! Con quien quiere verte destruido a como de lugar! Esto estaba muy influido por mi mentalidad Gakkai, el aspecto budista de ver la vida. Un cúmulo de falacias que yo solo inventé. En esos días, poco antes de la muerte de Mateo, tuve “uno de mis encuentros fortuitos” en el subte. Me encontré con Gabriela, una compañera de la SGI, y comentamos sobre el libro de la vida de Nichiren. Ella lo estaba leyendo para el examen básico de ingreso al departamento de estudio. Asíme enganché para rendirlo yo también, puedo decir que me sirvió para crear una metodología de trabajo para estudiar. quizás eso fue lo único que me salió bien por esa época. Aunque no conformó a nadie, en parte tampoco a mi. Junto a Néstor y Gabriela, con la ayuda de Mecha, nos embarcamos a estudiar y allí cometí un error. No solo le quité tiempo a economía, eso sería lo de menos, podía matizar con ambas cosas; sino que fue una de las miles de cosas que intenté hacer por esa época. Algo que descubrí con la experiencia pasada es que meterme a hacer mil cosas, fue una de las razones por lo que todo ocurrió. Cuando mi cuerpo bloqueó y cayó rendido. Como dice una muy famosa frase: “el que mucho abarca, poco aprieta“.

Indice de la primera parte (Mateo)

Indice.

19-Epilogo a la historia de Mateo.

Como para finalizar esta primera parte, quedan agregar unas cuantas aclaraciones y datos que tienen relevancia en la historia. En los post de esta página en esa época figura como perdí el celular, el capitulo anterior a este. Este hecho fue todo un problema donde me endeudé hasta la coronilla, pero eso lo contare más adelante. La muerte de Mateo, me había golpeado pero no quebrado. Así que ese maldito aparato fue una suerte perderlo. Hasta ultimo momento fue portador de malas noticias. El dia que lo perdí, minutos antes me llamó Gabriela llorando que estaba mal por los problemas que venía atravesando en el trabajo. Le dije que me pasara a buscar por el cyber donde estaba y allí fue donde lo perdí. Ay, que cómico fue el correr para anular la linea a un centro de atención CTI, viendolo a la distancia. Estaba acelerado como nunca. Las dos chicas que me atendieron eran un amor. Me contuvieron de forma excelente, con lo alterado que venía. Les regalé un chocolate a cada una y un tercero para Gabriela, a quien hice correr por medio Villa Crespo. En ese momento, despues de la bronca, lo olvidé con facilidad. Despues de perder a mi amigo, perder el telefono era una nada. Solo me molestó, y hasta me enojé y puteé delante del butsudan, que yo había comprado el aparato con la idea de usarlo para las actividades de Gakkai, por la causa de la paz, por el Kosen Rufu. y aun asi lo perdí con tanta mala leche. Bueno, la deuda que CTi me quería cobrar por el aparato perdido es tremendo bodrio burocratico. Lo cual solucioné casi un año después. Así que solo haré esta mención por ahora, ya es bastante lo que viene en la segunda y tercera parte.

18-Alla lejos y hace un año.

Estos son los post de Octubre de 2004. Se nota bien como en aquel momento mi concepcion de la vida era muy distinta y como lo que vino despues se enfrenta con ello.

"jueves, octubre 07, 2004
Pesimas Noticias
Y si, son pesimas, pero me importan ya poco. Perdi el celular, lo cual solo considero un leve inconveniente frente a todo lo demas que se me viene encima, y a lo que tampoco le tengo miedo. Asi que a mis amigos y conocidos, vayan tachando ese numero y esperen hasta nuevo aviso. Esto frente a la muerte y otros demonios, bien puedo tolerarlo. Incluso hoy que ando con alergia, me parece que es debido a mas de un estupido que me ronda cerca.
Yo, Ichinén. Soy la persona mas afortunada del universo. Viva la revolución humana!!!"

Este es el post que tiene relacion con el capitulo siguiente, el 19, donde cuento como fue el lio de telefono maldito. Por unos cuantos dias no postee nada, hasta que extraje algo del diario que lleve brevemente por aquel tiempo.

17-Homenaje.

Los dias posteriores a la muerte de Mateo también fueron muy duros. Con cada cliente que se enteraba, se revivía el hecho. Algunos no quisieron hacer menciones en su programa por considerarlo desubicado. Algunos, como Guillermo Sabato o Sergio Toukatli no hicieron menciones, pero se notó como les habia afectado la noticia. Osvaldo Yankelevich le dedicó un minuto de silencio en su programa, conocia a Mateo de hacia años, en otros programas que el habia realizado en RVR. Ese minuto, me aprete fuerte el menton para no largarme a llorar como la semana anterior en el velatorio. Pero tuve muchas de esas situaciones iguales esa misma semana. En cada uno de los programas de PROFECOM, Sebastian Toro puso una placa conmemorativa y con dedicatoria a la memoria de Mateo. Ovidio Martinez en su editorial introductoria al programa "Edición nacional" de PROFECOM, le dedicó unas palabras con voz quebrada, "a un amigo y colega de años", asi se refirió. Esa fue la huella que Mateo dejó en todos nosotros. Alberto Brufman, le dedico su homenaje y en el cierre de su programa, Sebastian Toro puso el clip copn el audio de Mateo cantando una puteada en armenio, con el tema de Bob Marley. El cual tengo grabado en mi cassette de trabajos. Daniel Schnitmande "la voz y la opinión", lo recordo junto a los demas que conocian a Mateo en el programa siguiente. Mateo, como colega, como amigo; habia dejado una huella profunda. Y para mi caso particular, me habia dejado una enseñanza sobre lo verdaderamente fundamental y esencial en la vida. Una lección que no comprenderia del todo en aquella época. Una lección que aprendería de una manera más dura.

16-La oscuridad se cierne.

Ninguno de mis amigos sabía que estaba pasando, a menos que por alguna razón desconocida hubiesen leido mi blog, y lo que escribí allí sobre la muerte de Mateo. Justo en ese día me había llamado Mina. Allí le dije que mirara esta página mía. Así leyó el obituario que le hice a mi amigo. Cuando llegué a la casa de ella, la llamé al celular y me informó que estaba en el cyber de la otra cuadra.La encontré, estaba leyendo en ese momento lo que yo habia escrito y dejando un comentario. Cuando fuimos para su casa me dijo que Roman iba para ahí. Le mandé un mensaje de texto a Mariano para que se viniera de la universidad con Gonzalo. Hablé con Tamara por telefono, que lamentó haberse ido temprano. Estaba fumandome un cigarrillo cuando me sonó el celular, era mi amigo Seba, a quien los cercanos llamamos "Maverick". Yo tenía una voz de ultratumba que ni parecía un efecto especial de hablar por un celular.Seguramente, muchos habrán escuchado la expresión, las malas noticias no vienen solas. Pues bien, en este caso se cumple esta constante. Lo que me contó Seba, no me afectó tanto por ser una parte involucrada, sino porque en lo que estaba inmerso lo sentía como un circulo de muerte. No sabía yo en aquel momento que el circulo apenas se estaba abriendo, aún ni lo imaginaba. Seba me contó que hace poco Mariana, su mujer, que estaba embarazada... Bueno, ya no lo estaba, asi me lo dijo. No es que el golpe de esa noticia fue lo tremendo de duro, pero si era una patada en las canillas. Como para recordarme que cuando todo parece oscuro, siempre puede ser más oscuro aún. Mariana había perdido el bebé. Sebastián, Maverick echó la culpa luego a un esfuerzo que ella había hecho. Pero la verdad era otra, aunque esa es parte de otra historia.
Fuimos a comer con los chicos, su mayor intencion era distraerme de lo que me ocurría, encontramos un bolichito por Rivadavia que estaba muy copado. Yo estaba entre dormido y volteado. Y no hubo hecho más infeliz que la discusion entre Gonzalo y Roman, sobre ser rascista o no ser rascista.. ¿Que te parece? yo estaba con mi dolor y la perdida de mi amigo. Y en esa situación, Gonzalo teníia que plantear taradeces a Roman, y por su lado, Roman se metía más en su personaje de duro y chico malo fascista. ¿Les parece lo más lógico? A mi no me gustó, por ninguno de los dos lados. Este tema tendría su desenlace al año siguiente, con las consecuencias más explosivas.

15-Es una vida dura.

El dia 1 de octubre en el estudio fue muy dificil de llevar, y no precisamente por dormir poco.
Hubo un par de clientes a los que no se pudo avisar que el estudio estaría cerrado por duelo. Jorge Kleinman vino a reclamar por el programa de "La voz y la opinion" sobre no sé que publicidad. Ni bien Germán le dijo lo que había pasado, dejo de lado su reclamo y lo pospuso para despues.
-Dejá, olvidate, hablamos otro dia, el lunes por ahí.-dijo Kleinman enfatizando con la mano una despedida.
No fue así con el otro Jorge, el productor de "Frente a todos", Jorge Barril Estevez. Por que su programa se había atrasado el dia anterior. Quería que lo escucharan y que nunca más sucediera. Y no le importaba si había fallecido hasta el presidente. El que peor me cayó de todos fue el sanador mistico, que iba a grabar esa mañana. Se vino a grabar, hubiera o no hubiera duelo. Yo no lo grabé, en ese momento no trabajaba con ellos. Tenía que editar el programa "Panorama Federal" para grabar luego. El único cliente, o casi, al que no se pudo avisarle. Grabamos, luego de editar toda la "torta", jamás me habia pesado tanto editar algo como ese día. Casi al final del programa, Bruno subió al control con premura. El estaba haciendo la cámara.
-¿Como era el nombre completo de Mateo?-preguntó urgido.
Sebastián se lo anotó y sobre el cierre del programa, la conductora del programa hizo una mención a nuestro compañero.
Finalmente grabamos "Que sucedio", donde por razones desconocidas no le hicieron ninguna mención.
He tenido días difíciles, días con mucho trabajo o días en los que nada sale bien. Pero ninguno como ese primero de octubre de 2004. Aquel fue un día imposible. Mi alma ya no quería más y mi cuerpo solo deseaba reposar, pero no quedaba otra que seguir. Una vez que terminó ese dia pese a no poder creerlo, terminó afortunadamente, lo único que quería era ver a mis amigos y estar un rato con ellos.

14-After Shock.

¿Por que falleció Mateo y como fué?
Segun dijeron los médicos Mateo tenía que operarse sí o sí. No había otra alternativa. Tenía el corazon debil desde el ultimo ataque de presion de 26-16. La simple operación que sería en un principio, en el quirófano se reveló más complicada. El ligero tajo que le harían en la pierna, se volvió un corte de arriba hasta abajo en el pecho, a lo largo de todo el esternón. Durante la operación le habían extraido dos litros de liquido de cada pulmón. No sé si estos datos son medicamente correctos, solo los tengo de oidas.
Es llamativo como aquí se da otra constante, tanto la operación de Mateo como la mía (la más complicada de las que tuve, la de cirugía mayor) parecían una cosa antes del quirofano y luego se revelaron como algo más complejo.
La visita de Gabriel en el hospital nos reveló que Mateo estaba bien ese miercoles 29, siendo Gaby el último de sus compañeros que lo vio vivo. Ese 29, Mateo ya había pasado las 48 horas que son cruciales luego de toda operación. Pero, el jueves a la mañana entró en un cuadro complicado, así nos contó su hijo Pablo en el bar. Cuando Felisa, la mujer de Mateo llegó a la tarde, se encontró con la maquina de resucitación al lado de la cama. Ni bien verla, supo lo que ocurría. Lo habían tenido que reanimar o se temían que lo harían pronto. Horas más tarde, el cuadro se complicaba y Mateo no salía. Cuando tuvieron que reanimarlo de nuevo, fue la capitulación final. Mateo dejó este mundo, y a nosotros en él, extrañando a un amigo.

13-Funeral por un amigo.

Recuerdo que entre todos los temas musicales que ponia en el estudio, o el estilo musical con el cual torturaba al resto, habia un par de temas que Mateo podia tolerar y que decia que le gustaban. Temas como el instrumental de kill Bill, que es tocado con un instrumento de viento tipico japones, y que Mateo lo confundia con el de "Lo bueno, lo malo y lo feo, que son parecidos." Otro tema era "My immortal" de Evanescence, tema que cuando aun pongo alguna mañana, inevitablemente me recuerda a él. También podría contar entre otros temas, "Here with me" de Dido. "Engel" de Rammstein. Y quizás algún que otro tema viejo de rock and roll. El día de su velatorio no hubo música, no hubo algo que desempañara el dia. Divididos entre el auto de Toro y un taxi, fuimos a la casa de velatorios. Horacio, Germán, Brigitte y yo fuimos en el taxi. Los demás en el auto de Toro. En el velatorio nos encontramos con la familia de Mateo. Uno de los temores y dudas que le habian surgido a German era como darle la noticia a su propio padre, Horacio. Sin embargo, aún cuando él también había experimentado un problema de salud similar a principios de ese año, fue el que mejor tomó la noticia. Creo que es ciertamente, la persona que más fortaleza tuvo ante esa situación. Mauricio, Miguel y otros no quisieron pasar a ver el cuerpo de Mateo. Quisieron quedarse con la imagen de Mateo vivo. El que estaba allí ya no era Mateo, tan solo era una cascara vacía. Yo me acerqué y lo toqué, mi mente se rebelaba ante la realidad era como si necesitara tocar para convencerme de lo que ocurría. A mi lado, pasaban los allegados, los conocidos, los familiares. Yo permanecía allí al lado del cajón, sumido en una nube de desolación. Mi celular pitó estridentemente. Había recibido un mensaje de texto. Salí afuera maldiciendo el aparatejo, el mensaje no tenía nada y venía de alguien que no sabía quien era el que lo enviaba. Odié ese maldito artefacto, y no sería la única vez en el dia. Al volver adentro, Sebastián Toro contó algo muy curioso, muy "casual".
-Hoy, primero de octubre, se cumple exactamente 10 años qe empece a trabajar en RVR.-comentó Seba, dejando claro que tambien fue ese el dia en que conoció a Mateo.
Apenas si charlé con alguno mas. Solo recuerdo la entereza que demostraba Horacio, la tristeza de Sebastian Riego.
-Tenía 6 años menos que yo.-comentaba Horacio con pesar, pero sin quebrarse. Ana Maria, amiga de Mauricio nos reunió junto al ataud para rezar una oracion por Mateo, el padre nuestro. Llegado el mediodia, se iban a llevar a Mateo al cementerio. Nos dijeron que volvieramos al cuarto del ataud para despedirnos de Mateo. Fui al lado de mi amigo, le acaricié la mano y como última despedida me incliné para darle un beso a mi amigo Mateo. Salimos hasta la puerta, donde ya esperaba el coche funebre. Miguel estaba llorando, visiblemente afectado. Me acerqué y le apoyé mi mano en el hombro, con la intención de consolarlo.
-Me quebré
, creí que no iba a hacerlo, pero al final me quebré.-me decía aguantando un espasmo de pena.
-Tranquilo, Miguel.-fue lo unico que supe decirle.
-Me estaba acordando, de esa vez que vos te pasabas el cable del micrófono por la pierna del pantalón.-me comentó él, agarrandose el rostro.-Recuerdo bien esa anécdota de cuando grabábamos nuestro programa, "Zona Ficcion". Yo usaba un pantalón muy grande, varios números más, que en realidad era del gordo que trabajaba antes con nosotros. Recuerdo que Mateo se mataba de risa con las locuras que hacíamos. Imaginate, dos locos hablando con el aire contra un fondo azul ultimate. Cuando hacíamos el croma y le poniamos a los personajes 3-D, a Mateo le parecía increible que fuera la misma toma en que él habia hecho la cámara. Abracé a Miguel en la puerta de la cochería y lloré junto con él. A pesar de nuestras diferencias en la actualidad, teniamos un pasado común y en ese pasado se incluía a Mateo. La familia, hijos, yerno, algún otro pariente; eran los que transportaban a Mateo. El cajón ya habia sido cerrado y lo iban a introduciendo en el coche. En una fila semicircular, permanecíamos sus amigos de RVR. Los de la cocheria acomodaron las coronas, recuerdo las que decian "familia Riego" y "RVR producciones". Mire el ccostado del auto, el cartelito en la ventana que decía: "Mateo Nicogossian". Mi ser seguía sin poder conciliar la idea de que Mateo se había ido. Por esta razon es que quise verlo en el ataud, tocarlo. Tenía que convencerme hasta de forma inconsciente, que él se habia ido, que esto era real.Pero, aunque lo más hondo de mi ser se rebelaba, la realidad siempre demuestra ser más fuerte. Y yo estuve allí, cuando el auto partió, llevando a Mateo al crematorio de Chacarita o de Flores, no sé bien. Mateo se había ido, ya nada sería lo mismo. Sin querer hacer frases hechas o clichés por que sí, esa es la reflexión que veo en retrospectiva. La realidad nuevamente, me da la razón, nada fue lo mismo a partir de entonces.

12-Sangrar por la herida.

Al dia siguiente, o dos horas mas tarde, que es lo único que dormí. Me fui a las 7 para el estudio, pasando por el bar de Paco antes de llegar. Mateo era asiduo cliente del bar de Paco. Paco me saludó como siempre, con su cordial sonrisa.
-Hola Diego, buen dia.-me dijo el.
Yo me apoyé con el codo sobre el mostrador, mi cara anunciaba que las noticias no eran buenas. Paco sospecho por mi expresión que algo sucedía.
-Sabe que pasa Paco?-empecé yo, no sabiendo como decirlo.-Falleció Mateo.-
Cuando solté lo que me pareció una bomba, Paco alzó la taza que tenía en la mano y la tiró con pesar y sorpresa sobre la maquina de café.
-Ay, yo me imaginaba.-me dijo Paco, con gran desazon.-Cuando me dijiste asi me imagine que era algo asi, me imagine que era por Mateo.-
Aunque odio ser el cuervo anunciador de las malas noticias, sentía que no podia callarmelo. En la esquina, me encontré con Estela, la vendedora de “la solidaria.” A ella también le di la mala noticia. Fue triste como estaba Sebastián. Pero mas triste fue que ni en ese momento de dolor pudo dejar las diferencias de lado. Si, muy triste, pero más pena daba yo poco meses más tarde. Lo seguí hasta lo de Paco, y aún así no quiso hablarme. La noticia también llegó a todos los que limpian y cuidan el edificio de la galeria. Julio, Marco, Lucas y el resto. Todos vinieron a preguntarnos a Mauricio o a alguno de nosotros sobre la muerte de Mateo. Nos reunimos en el hall del estudio. Mauricio, Toro, Germán, Sebastián, Horacio, Bruno, Brigitte y yo. Luego apareció Miguel con una expresión de pesar tan profunda que me partía mas en dos. Brigitte lloraba desconsolada y quedamente en silencio, le sujeté la mano pero parecía no notar nada a su alrededor. La abracé tratando de consolarla y allí noté alguna reacción. Me partía el alma verla así a Brigitte. Conocía a Mateo hacía mucho, parecía ella la viuda. Cuando ella y Mateo discutían, el resto mirabamos con gracia como parecían un matrimonio, Se peleaban medio en joda y Mateo protestaba en broma:
-Que vieja hincha bolas!!! Por Dios!-
-Pobre Lolo!-acotaba Mauricio, refiriéndose al marido de Brigitte.
Cuando abracé a Brigitte recordando esas situaciones graciosas, me di cuenta que ella era mayor que Mateo. Debía ser un duro golpe para alguien mayor, ver como se va alguien más joven. Como a mi me pegó la muerte de Chango, el amigo de Mariano, a principios de 2004. Ver partir a alguien más joven nos recuerda crudamente que ninguno tiene la vida comprada.En esa mañana de 1 de octubre, la familia RVR se reunia para despedir a uno de sus miembros.

11-Un vistazo al pasado.


Este es el post que escribi esa noche al entrar en el cyber, tambien lo publique en la Orden del Loto, una de las ultimas cosas que alli escribi. Aqui esta:
Fecha: viernes, octubre 01, 2004

"Vivir no es respirar, sino obrar.
(No te molestes en empezar esto, sino tenes el tiempo para leerlo, es largo como la pena que siento al escribirlo.) Todavia no caigo, es la sensacion de incredulidad de estos momentos. No puedo creer que no vaya a ocurrir como creia, nada de lo que habia pensado para los proximos dias. Es asi, la muerte te toca y nada te hace inmune. Es dificil describir lo que siento en este momento. Una mezcla de ira, miedo, compasion, desconcierto y una profunda pena. Algun dia tenia que suceder, no todo el tiempo se puede estar pila. Una vez me dijeron: "felicidad, un centimetro. Tristeza, un metro." En un castellano acentuado en Japones, intentaban explicarme que abundan mas lo malos momentos que los buenos. Pero siempre quedan en el recuerdo, los mejores momentos de nuestras vidas. Como recien que recordaba todos los buenos momentos con mi amigo, compañero y colega, Mateo Nicogossian. Como lo voy a extrañar, la puta madre! Como voy a extrañar reirme de tus chistes, tus jodas, tus palabras, Nicky! Le deciamos Nicky de cariño, a ese loco armenio. Me siento raro hablando en pasado. Hacia cinco años que lo conocia, los tres ultimos trabajamos codo a codo, era una parte fundamental del equipo. Lo que mas voy a recordar de Mateo se remonta al peor momento de mi vida, que no por nada le llamo "la epoca de infierno". En ese mal pasar, Mateo fue una de las personas que mas me ayudo con sus palabras y sus consejos. Y no lo hizo como un gran sabio, como un tipo que te dice que hacer y te da la palabra justa como si lo sacara de un manual. Solamente con el sincero corazon de prestar una oreja amiga, estar con el dolor del otro. Hoy se lo devuelvo estando con sus hijos, simplemente estando. No hay mucho que decir en momentos como este, menos a un hijo que acaba de perder a su padre. Cuando hace exactamente dos años empece a trabajar con Mateo, el tuvo una descompensacion hepatica. Pero pronto estuvo con nosotros de nuevo. Hace cosa de tres meses, tuvo un ataque de presion de 26-16, altisima. Lo tenian que operar y hacerle tres by pass, se lo hicieron y salio todo bien. Es mas, al dia siguiente habia recuperado la conciencia y evolucionaba bien. Pero a los tres o cuatro dias, entro en un cuadro del que no se recupero. Hoy fue un dia de mierda, fue redificil, horas y horas sin parar. Las camaras no se apagaron ni un minuto desde las 9.20 hasta 21.30. Hicimos siete programas seguidas, todos de una hora, excepto uno. Casi nos volvemos locos porque no daban los tiempos para hacer todo, fue un quilombo. Hoy fue uno de esos dias olvidables, en que todo salia atrvesado. Pero aun asi, vencimos y lo pasamos. Cuando llegue a casa y solo queria descansar y olvidar todo, preparandome para el dia siguiente, sono el celular. Siempre bromee con que el telefono es el aparato que anuncia disgustos, esta noche fue asi. Mientras viajaba al sanatorio, recordaba todo lo que habia vivido con mi amigo. Ahora, estamos ante el desconcierto de la perdida, la herida que sangra, el espacio que queda. Mateo era una persona simple, era feliz con cosas tan simples como la familia. Cosas que uno no valora muchas veces. Mateo es el clasico ejemplo de alguien que no quiso ser un gran hombre, solo fue un hombre, y dejo que los demas aprendieran con ese ejemplo. Aprendi de el, cuando me ayudo en el 2003, hoy aprendo una ultima leccion. Se me vuelve a redefinir que lo mas simple es lo que te puede hacer feliz. Ahora comprendo desde lo profundo del corazon, lo que me dijeron sobre la ley. Esto es la ley, la union de los seres humanos, el acercamiento entre los corazones. Gracias hermano, la mierda que te vamos a extrañar, todos los que quedamos. Todos los que te conocimos y quisimos.Mi amigo J.C. me dijo una vez: "no son las creencias las que salvan, sino las vivencias." Mateo tenia 59 años de experiencia que demuestran que esto es cierto. El me la brindo y eso me ayudo. Te quiero, hermano. Un dia nos volveremos a encontrar, en algun lejano kalpa caminando por la eternidad.
Ichinen.
Yo, Ichinén. Soy la persona mas afortunada del universo. Viva la revoluciَn humana!!!"

Y dos personas dejaron un comentario a este post:
Mina:
"aguante el tío yei ci... seguro que mateo esta jungando al chinchón con él..."
Y yo mismo:
"Donde quiera que estes, Mateo. Te extrañamos y queremos."
Y aun ahora, siento igual.
En la Orden del Loto publique el mismo mensaje, creo que con algunas ligeras variaciones:
Y recibi como respuestas, la primera de Leandro, el chico que atendia el kiosco de la galeria:
Reputable Piocheng:
"Estoy sorprendido, lo conoci como cliente pero con el tiempo le tome aprecio ,un abrazo calido al equipo y ala familia ,la ultima ves q lo vi me encontro en este nuevo trabajo memiro desde la perta se rio me puse contento de verlo y saLUDARLO y me conto su situacion de salud,remarco sin demagogias qfue un gusto saludarlo todas las oportunidades q fueron y su solidaridad cuando tube un problema , simplemente eso gracias,"
Y el siguiente era de Erika, amiga de UBA XXI:
angelexterminador05:
"Arriba ese animo...
NAda se puede hacer...solo recordar los buenos momentos y no olvidarlo nunca.
atte
erika
arriba....
el seguro los cudia desde arriba."

Y ese mensaje lo termine con la publicacion de la foto de Mateo, que ya pueden ver en el indice y este mensaje:
"Esta es la foto de Mateo, un compañero de corazon, una excelente persona. Se los presento:"
"Vos me reenseñaste el verdadero significado de la frase: "Vivir no es respirar, es obrar". Gracias Mateo, todos te sentimos mucho, pero te llevamos muy adentro."
Y la vida sigue, por que esto recien empezaba....

10-La daga se hunde.

El camino a casa fue como ir flotando o drogado, tenía una sobredosis de pena.
-Nicky.-musitaba entre dientes, mientras las lagrimas me corrían por las mejillas. Miguel le había puesto ese sobrenombre, algo que es costumbre habitual en el. Una vez que estábamos grabando, Mateo estaba en la cámara dos y yo hacia sonido o tape, no recuerdo bien. Miguel estaba dirigiendo y bromeando por el telecomunicador de los camarógrafos, le hacia chistes a Mateo. Le empezó a decir “Che, Nicky chiquitín esto, o Nicky, lo otro.” Era gracioso que, los más pibes del estudio le decíamos “chiquitín” al de más edad. Lo de Nicky, por si alguien no lo noto antes, es por el apellido de Mateo, que es Nicogossián.
Mientras caminaba por Corrientes, miles de recuerdos me asaltaron. Mauricio diciendo: “Dale Mateo, hace foco, por Dios” Y una lágrima se me sumaba, como ahora mientras escribo. Mateo riéndose por una broma, mas lagrimas salen.
-Dale, nene, cortala con la computadora, que quiero cerrar.-me gritaba bromeando.-Como se nota que no tenés mujer que te espera.-
-No, tengo “mujeres” que me esperan.-le respondía yo, siguiendo la broma. Y otro espasmo sollozante me sacudía. La vez que Toro grabo y remixó a Mateo cantando una puteada en armenio y lo mezclo con una canción de Bob Marley. Cuando hablábamos de mujeres, en la típica junta de compañeros de laburo. Cuando me decía jodiendo: -A mi no me gustan esas boludeces, Matriz, el señor de los anillos, todas boludeces de enfermitos. A mi dame el casino, el bingo.” Cuando lo gastábamos que iba al “templo” como le decíamos al bingo. Y la casa de quiniela era la “capilla”. Cuando discutían con Brigitte, la maquilladora, como si fueran matrimonio. Y yo les decía: Che, peleas conyugales, en casa, eh!?
Tantos recuerdos, lo conocía desde el 99, éramos compañeros desde el 2002. Las veces que habíamos jugado a las cartas. Cuando me gritaba: “Eh, júnior!” Y yo lo puteaba, como quisimos a ese viejo jodón.
Cada tres cuadras que venia llorando, me calmaba y recomponía, pero a las dos cuadras un nuevo recuerdo me golpeaba y volvía a romperme en lagrimas. Asi fue todo el camino, como a la altura de Ángel gallardo me sonó el celular, era Sebastián Toro. Había recibido mi mensaje al bajar del coche de el, que yo le había dejado en su celular. Coordinamos para el día siguiente, para que el hiciera la bajada y luego iríamos al velatorio.
-Loco, que mal, no te puedo creer.-me decía el con incredulidad.
-Si, mañana vamos a la casa de velatorio, vos vení al estudio a las 9 que yo voy a estar.-le dije, tratando de no largarme a llorar otra vez.
Cuando corte con Toro y seguí andando, llorando de nuevo, me invadía la incredulidad.
Ay, Mateo! Como pudiste irte? Si la operación era una pavada y era seguro que volvías pronto. Como había sucedido esto?
Otra de las etapas del dolor, del camino de las lágrimas, es la incredulidad. Cuando estuve cerca de casa, no pude irme a dormir, aunque antes estaba muerto de cansancio, el dolor no me dejaba descansar. Entré en el cyber del chino José y publique un obituario en honor a mi amigo.

9-Insomnio de una noche de octubre.

Cuando corté con Germán la comunicación de celular a celular, quedamos en encontrarnos en el sanatorio Güemes.
-Ahora estoy en la autopista, voy camino al sanatorio.-me había dicho Germán.
-Listo, yo ya voy para allá.-le respondí y corté.
Luego fue cuando me derramé sobre la mesada. Al salir, caminé como un autómata y no recuerdo que colectivo tomé, creo que fue el 24, si fue para una esquina o para la otra. La cuestión es que media hora después de cortar con Germán, llegué al sanatorio Güemes. Iba a ingresar por la entrada lateral, pero al pasar por la esquina, vi a Germán en el bar de la esquina con los hijos de Mateo. Carla y Pablo, cada uno con su pareja, Germán estaba con su mujer, Soledad.
Cuando me senté luego de saludar a todos, me enteré que esperaban la respuesta de la cocheria. Casi cometó la estupidez de saludar con un “como estas?” el saludo inconciente que más me sale, por suerte me detuve a tiempo. Pedí un cortado, que apenas pude tragar. Trataba de mostrarme no tan apenado, serio; pero tranquilo. Germán se removía nervioso en su asiento, a mi derecha.
-No sé que decir.-le decía a Soledad por lo bajo.
-Nada, no hay nada que decir.-le respondía ella.
Entiendo las motivaciones de Germán, uno ve el dolor propio en los otros, ese dolor compartido. Si para nosotros era fuerte, como seria para los hijos! Una premisa que he mantenido con respecto a estos casos, también por vivirlo en carne propia. Nada de lo que nadie diga, puede consolarte. Nada de lo que te digan, te sacara el dolor. Quizás apenas pueda apaciguarlo. En esa situación , no existen las palabras sabias, o justas, o precisas. En esas situaciones, uno solo puede estar allí, poner el hombro, como diciendo “aquí estoy, para lo que necesites”. En situaciones como esa todo se reduce a lo básico. Y más adelante, muchas cosas me llevarían a reducir todo a lo básico. Con Germán, repasamos que haríamos. Ya se había suspendido la grabación del día siguiente, había que avisarle a los otros que venían a grabar, había que decirle a Brigitte, y Sebastián Toro que tenia que hacer la bajada de todos los viernes. “Bueno, Toro es un amigo, por él si abro el estudio”, me decía Germán. Lo llamé desde mi celular, como no estaba dejé un mensaje. Germán habló con Miguel y me contaba que era tal la incredulidad de Miguel que pensó que era una broma de mal gusto de Germán. Pero no era así, lamentablemente no lo era. Entre todo ese cruce de llamadas por celular, me llamó Mauricio, con lo que salí afuera.
-Hola Mauri, que hacés?-fue mi pregunta, que luego se me antojó fuera de lugar, culpa de decir el saludo por costumbre.
-Para la mierda, estoy para la mierda.-me respondió del otro lado.
Y lo entiendo, se que fue así y peor. En los años que lo conozco, jamás le escuché el tono de voz tan cansado que tenía esa noche. Y eso que lo escucho hasta con gripe por teléfono. Ana María, la amiga de Mauricio me lo pasó en el teléfono. Según ella me dijo estaba saliendo del baño, no se sentía bien. Como luego me enteré, Mauricio se descompuso al saber la noticia. Si a alguien le pegó más duro lo de Mateo, además de los hijos, es a Mauricio. Fueron compañeros por casi quince años.
Cuando volví adentro del bar, todavía no sabían nada de la cochería. Carla era un manojo de nervios, cada cinco minutos le insistía al hermano que llamara de nuevo. Germán abría y cerraba nervioso su celular, hablando con Soledad o conmigo, de forma alternada. Si que era una situación muy incomoda, siempre lo son. Y yo solo podía poner cara de circunstancia, mantenerme frío y soportar el dolor interno. Como una hora después, que se hizo eterna, se decidió el lugar del velatorio. Germán le dio algo de plata a Pablo, para los gastos del velorio. Como me dijo después, era lo único que podía hacer para ayudar, o que se le ocurría para dar una mano. Ciertamente, la impotencia de ese momento es terrible. Acordamos encontrarnos al día siguiente a la mañana, en el estudio a las 9.30. Nos fuimos en el auto de Germán, comentando lo sucedido, con el dolor presente. Germán se sentía como que le iba a dar algo , se agarró el pecho en un momento que pensé cualquier tragedia.
-Estás bien?-pregunté.
-Si, solo que…-no sabía como explicarlo
Lo único que nos faltaba, que al conductor le diera algo.
-Tranquilizate Sherman.-le decía Soledad.
Seguimos en el auto, tenía la intención de llevarme a casa.
-Nooo, dejá.-le respondí yo.-Por acá tenés el acceso a la autopista.-
El tenía un largo viaje hasta su casa, y ya era como más de la una de la madrugada.
-No hay drama, yo te llevo hasta tu casa. En serio, no hay drama.-me decía él, mientras conducía.
-No, dejame acá en Corrientes, de ahí camino.-insistí yo, aprovechando que llegábamos a esa avenida.
-Pero, estás cerca de tu casa-me preguntó, mientras se detenía a un costado.
-Si, si.-mentí yo, estábamos en Corrientes y Bulnes.
Cualquier persona que me conoce un poco sabe que vivo a más de 30 cuadras. Pero no tenia ganas de hacerlo recorrer media ciudad, en un día como ese. Mentí para que Germán pudiera irse a dormir, yo ya sabia en ese momento, que el día siguiente traería lo peor. Además, una angustia profunda me ahogaba. Bajé del auto y mientras lo veía irse por Bulnes hacia la autopista 25 de Mayo, me encaminé por Corrientes hacia casa.
Las treintas cuadras que me separaban de casas no las sentí. Llore las ¾ partes del trayecto. Algo se rompía dentro y algo funesto iniciaba.

8-Como arena entre los dedos.

Mateo falleció tres días después de haber sido operado, como parte de una sucesión de esfuerzos inútiles. Pero, como dijeron los médicos, eso hubiera ocurrido aun si no lo hubieran operado. A pesar de todo, eso fue una constante durante todo el año pasado, la sensación que acompañó cada hecho. Y esta sensación fue la de hacer todo sin llegar a nada, que todo era en vano. No importaba lo que hiciera, no importaba lo que me esforzara ni cuanto, todo era inútil. Días antes de la operación, algo de dos semanas, yo había ido al sanatorio Güemes para donar sangre por Mateo. Pedían 10 dadores de cualquier grupo y factor. Fui desde muy temprano a donar, con lo que entre vaivenes, idas y venidas, termine desayunando cuarto veces. Uno, fue el ligero que tomé en casa, podía desayunar pero sin nada que tuviera grasas. Algunos creen que para donar sangre hay que ir en ayunas, pero no es así. El segundo me lo ordenó la medica que me tomo la presión, la espera en el salón de afuera había sido larga y hacía mucho que no tomaba nada, tenía la presión algo baja. Me ordenó el mismo desayuno, sin grasas, en el comedor del sanatorio. Volví, di sangre y luego me dieron para que desayunara y repusiera fuerzas por la sangre ausente. Ese fue el tercero, y el cuarto lo tomé al salir, en el MC Donalds de la esquina.
Bien, volvamos al tema, solo quería comentar algo anecdótico para cortar tanto drama, y si que se viene el drama! Cuando llegué al estudio, Mateo me contó que ya había conseguido los 10 dadores. Poco importó para mi, ya que yo lo hacía porque apreciaba al viejo. Pero fue al pedo ir a donar, no solo porque el cupo estaba completo sino porque al final ni la operación sirvió de nada, así como el tema de las dos cirugías menores mías tampoco lo hizo, ni lo de Abel en… Pero mejor no nos adelantemos. Igualmente me lo agradeció, pero no sin gastarme una broma por haber ido al cuete. Y en el punto de los esfuerzos en vano quiero hacer hincapié. Esto fue una constante en toda la última mitad del 2004 y principios de 2005.

7-Una luz que se apagó en el firmamento.

Al día siguiente de la discusión con mis viejos, que ya relaté anteriormente, fue cuando ocurrió. La ultima vez que había visto a Mateo se despidió como todos los días. Hablaba como si fuera a volver una semana después de operarse. Se había despedido el viernes anterior, mientras grabábamos un programa, con tanta naturalidad que nadie podía anticipar lo que vendría.El lunes siguiente, el 27 de septiembre, operaron a Mateo alrededor de las 13 hs. Gabriel, que había sido camarógrafo en RVR, fue a visitarlo el miércoles, con lo cual fue el ultimo en verlo vivo, al menos en lo que refiere a la gente del trabajo. Ese jueves, uno de los días de más trabajo por esa época, grabábamos un programa nuevo. Aunque lo de nuevo es solo entre comillas, era más bien un reestreno. El programa “La voz y la opinión” ya grababa en RVR cuando yo empecé, pero se habían ido por diversas razones al medio año. Ese día, era el primero que volvíamos a grabarlo. Aunque no era nuevo, tuvimos los inconvenientes propios de un programa nuevo. Tuvimos que hacerlo en dos partes, por que había otro programa y nos fuimos tardísimo. Afortunadamente, hubo un momento en que nos fuimos, para alegría mía. Lo único que quería era que terminara ese pésimo día, iluso de mí, que esto apenas empezaba. Hacia poco me había comprado un celular, que luego (creo que afortunadamente) perdí. Ya le había agarrado idea a ese aparato maldito. Por lo que ni aún después me preocupé en reemplazarlo. La intención inicial de tener el teléfono era para la causa del Kosen Rufu, la lucha por la paz y la felicidad de todos, como buen miembro de la SGI. Pero solo fue emisor de malas noticias. La noche de ese jueves 30, cuando solo esperaba descansar y quedarme en casa ya que me moría de sueño, el teléfono sonó. Del otro lado, escuché la voz de Germán, lo primero que pensé es que había habido algún problema con algún programa. La voz que tenía, el tono que usaba, indicaba que no era nada bueno.
-Diego…menos mal que te encuentro.-me dijo Germán, desde su celular.-No sabes que pasó, falleció Mateo.-
-Quee???? NO!-exclamé con incredulidad, alrededor mi familia me miraba sin entender.
No podía creer lo que oía. La presión que mi vida tenía fue una bomba que me estalló en la cara ese día. Y tiempo después, cuando caí yo enfermo, solo fue la consecuencia de ese hecho. Me estaba preparando la comida, unas empanadas, fui a la cocina como un autómata luego de anunciar la noticia. Mi familia permanecía en el living sin saber que decir. Parado al lado del horno, me derrumbé de rodillas, apoyando los brazos sobre el mármol negro de la mesada.
-Ay, Nicky!-murmuré entre los incontrolables sollozos. Mi familia vino a ayudarme y sobre el piso de la cocina, lloré la partida de mi amigo.

6-El dia despues.

Cuando Mateo regresó la semana siguiente, nos contó que los médicos tenían que operarlo. Debía hacerse tres by-pass, algo que en los últimos años dejo de ser una operación de riesgo. Como comentábamos por aquel momento, hacerse un by-pass era tanto como sacarse una muela del juicio. Ya ni siquiera te abrían, como antes si practicaban eso, te hacían un ligero corte en la pierna y era una endoperacion, por decirle de alguna manera. Aunque siento que estoy mandando fruta con ese termino. Todo el trajín de la operación sucedía dentro del cuerpo, como para que se entienda, a través de una mínima incisión. En el estudio se trato que Mateo se lo tomara con calma, que no se exigiera. Hacia algún que otro tramite, alguna vez hacia la cámara tres, pero solo cuando era muy necesario. Germán creía que Mateo ya no debía hacer más cámara, era algo muy exigente para alguien que estaba en su situación. Muchas de las personas conocidas por nosotros en el estudio se habían hecho más de una operación así. Uno que trabajo en el telecine, Santiago Falcuchi, tenia varios hechos. Más de un hombre en la televisión sufre de problemas cardiacos, recordemos que este trabajo no se caracteriza precisamente por su placidez. Todos comentaban la misma historia, después de la operación se sentían mejor que cuando estaban sanos. Como si hubieran rejuvenecido veinte años. Incluso muchos habían vuelto a fumar, y como! O también se habían relajado en su dieta y en controlarse con el alcohol. Mateo guardaba reticencias con respecto a operarse, aunque sabía que no tenía otra opción. Pero tenía miedo a ello, y ese punto fue decisivo en la resolución. Como dijo Germán una vez, él se entregó. El miedo lo había debilitado. Posteriormente al ataque de presión, Mateo mostró varios cambios. Su memoria no era la mismo de antes, se lo veía muy a menudo distraído también. Mauricio recordaba tener cierto dialogo con frecuencia.
-Mateo, que puedo tomar para ir a canal 7?-
-Acá, en Libertad, tomate el 67.-explicaba Mateo como si fuera el servicio de informaciones.
Conocía la ciudad muy bien. Pero luego del ataque hubo otro dialogo que fue habitual.
-El jueves, tengo que ir al....-empezaba a decir Mateo y luego dudaba.-...al... como es Mauri? Vos que sabes, el medico de la cabeza?-
-El neurólogo.-respondía el chileno.
-Ese!!!-exclamaba Mateo como chasqueando los dedos.
Cuando Mateo llegó a la operación, estaba debilitado y con miedo. Aunque sabemos a ciencia cierta que se hizo todo lo médicamente posible. Mateo no resistió el trance. Quizás fue el miedo, quizás ya de antes no había nada que hacer y él lo sabia inconcientemente. El tema en cuestión es que Mateo murió tres días después de ser operado.

5-Tempus Fugit.

Lo que siguio fue un cruce de llamadas entre la hija de Mateo, la esposa y luego el hijo. Serian como las 15, cuando uno de los dos telefonos del estudio sono nuevamente. Esta vez eran del hospital Fernandez, habian encontrado a Mateo, desmayado frente a la puerta de Tribunales. Esto es a tres cuadras del estudio. Un flaco conocido del estudio, Aldo, nos habia recomendado que lo buscaramos. Hubiera servido? Lo hubieramos encontrado? Hubiera evitado lo que luego sucedió? Aunque soy de mantener la esperanza, la realidad se encarga de demostrarme lo contrario en este caso. Cuando hubieramos salido a buscarlo, de haberlo encontrado, no hubiera servido de nada nuestra intromisión.Los medicos nos explicaron luego que Mateo habia tenido un pico de presion de 26,16. Algo muy grave si tomamos en cuenta que lo normal es 11,7 / 11,6. El dia fue pasando y cada nueva pieza se iba armando en el rompecabezas.Al dia siguiente, fui a visitarlo al sanatorio Güemes, donde finalmente lo derivaron. Fue un ratito antes de irme a la facultad, estaba cursando economia.Cuando llegué al piso de terapia intensiva, me encontre a la familia de Mateo mientras una doctora les informaba como era el panorama. No recuerdo bien lo que dijo, pero recuerdo que lo que entendi no me inspiraba confianza.Conoci alli a Felisa, la esposa; a Carla y Pablo, los hijos de Mateo; y a la hermana de Mateo.Cuando entramos en la habitación y vi a Mateo trate de mostrarme natural y afable. Lo que menos deseaba era infundirle temores. Pero al verlo me estaba preocupando. Se quejaba de irritacion, estaba muy molesto, se le notaba que estaba bajo la influencia de algun medicamento. Tiempo después al pasar yo por lo mismo, sabria lo que era. Luego, al hablar con el de su estadia en terapia intensiva, no recordaba mi visita. Eran tan fuertes los remedios que le dieron que no recordaba nada de ese fin de semana. Ya me habia dado cuenta que estaba drogado.
-Portate bien, Mateo.-le decia bromeando la hermana,-Mira tu amigo, vino a verte y vos haciendo este espectáculo.-
-Si, un buen amigo, Dieguito.-agregó somnoliento Mateo.
-Ves? Ya estas diciendo pavadas.-le dije yo, continuando la broma.
Oré mucho por el y traté de ir otro dia. Tuve inconvenientes de horario y no me fue posible ir hasta el domingo siguiente. Cuando subí me informaron que lo habian cambiado de piso, a una habitación común. Y al llegar al piso este, me enteré que ya lo habian dado de alta. Llamé por telefono a la casa y hablé con Felisa. Ella me pasó con Mateo, al cabo de unos minutos. Lo escuché mucho mejor que la vez anterior, hablamos como siempre.
-Estás mejor?-le pregunté.
-Si, me tengo que cuidar, me salvé raspando. No es joda lo que me pasó.-me respondió él y me relató sobre el pico de presion, terminando con una recomendación.
>-Haceme caso, Dieguito, dejalo al faso. Yo ya lo deje, es una mierda, te hace mal.-El tomó la firme decisión de dejarlo luego de esto. Ojala yo hubiera hecho caso en ese mismo momento. ¿Estariamos donde estamos ahora?

4-Inexorable reloj.

El tiempo pasó y muchas cosas mas también. Recién por mediados de 2004, Mateo se vio en una situación similar. Íbamos a grabar a las 14 hs, era un viernes. Yo tenía que llegar a RVR a eso de las 13 hs, pero se me ocurrió llegar más temprano. Encontré a Mauricio sentado en la escalera de entrada, el estudio estaba cerrado.
-Y Mateo?-pregunté, ya que el siempre abría a las 10 de la mañana, como estaba estipulado.
-No sé, toqué y no hay nadie. Ya sonó varias veces el teléfono.-respondió Mauricio. Estuvimos charlando un rato, especulamos sobre la falta de Mateo. Quizás había tenido algún inconveniente, era mucho tiempo para que solo se le hiciera tarde. La madre de Mateo le habría pasado algo? Por esos días, operaban al cuñado de Mateo. Lo habría ido a ver al hospital? Cualquier cosa era mas probable para nosotros, que lo que en realidad pasó. Mauricio había llegado a las 10, yo llegue a las 11 y Brigitte habrá llegado una o media hora después. Para cuando llegó Germán, la única otra persona que tenia la llave para abrir, su expresión era de asombro e incredulidad.
-Que hacen acá fuera? Y Mateo? No llegó?-pregunto entre la sorpresa y el miedo.
-No le dijiste que viniera mas tarde?-le pregunte yo, ya que esa era otra posibilidad que habíamos barajado.
-No, tenia que venir a abrir a las 10.-respondió él.
Ni bien Germán abrió la puerta, el teléfono que habíamos escuchado sonar desde afuera toda la mañana, fue atendido. Era Carla, la hija de Mateo.
-Hola, esta mi papá?-se escucho por el semipúblico.
-No, tu papá no llegó.-le respondió Mauricio.-No vino todavía.-
-Como que no llegó?!?!-exclamo Carla asustada.-Si de casa se fue a las 9 de la mañana.-
No había que ser muy ducho en matemática para darse cuenta que Mateo hacia como cinco horas que había dejado la casa.

3-La inevitabilidad.

Hace pocos días, Germán comentaba como que todavía se siente a Mateo, como que no se fue. Pero en esto, el dista mucho de creer en fantasmas. Aun ahora, mientras escribo esto entre las paredes del estudio que vieron el paso de esta excelente persona, también lo siento presente. Como le dije a German, quizás es la reacción mas humana que tiene la mente, negarse ante lo inevitable de la muerte, a lo evidente de la verdad. La impermanencia de los fenómenos, donde quizás los recuerdos son más fuertes y duraderos que el ente en si.
Mateo Nicogossian, de padres armenios, nacido un 6 de marzo de 1945. Padre de Pablo y Carla, marido de Felisa. Tenía 59 años cuando murió, mi viejo tenia 66 años recién cumplidos y Horacio iba a cumplir 65, nunca me gustó la matemática. Pero estas frías cifras muestran algo.
Al día siguiente de la discusión con mis viejos después de uno de los días más difíciles del laburo, me llegó la noticia.
Pero antes, como fue que enfermó Mateo?
Bueno, todo comenzó al poco tiempo que yo llegue a RVR, en octubre de 2002.
Mateo tuvo una descompensación, se habló de un ataque al hígado. Aunque no tuvo mayores consecuencias, sí lo hicieron controlarse. Le prohibieron la sal, le recomendaron que no fumara y que hiciera una dieta especifica. La dieta le duró lo que dura carnaval, o sea tres días. Con el cigarrillo, se controló un poco, pero como buen vicioso volvió a recaer en el. (Si yo sabré como es eso!!!) Y yo soy de los que amaba fumar. Como todo el que escribe, el cigarrillo es una costumbre y una compañía. Quizás eso era el factor más insoslayable de dejar de fumar.

2-In memoriam: 1945-2004.

Conocí a Mateo cuando llegamos con los de Megafenix a hacer una copia al estudio RVR, como cualquier otro cliente. Nos hicimos amigos de Horacio, el dueño; también de Mateo y Mauricio que trabajaban ahí. Luego de salir en parte del ambiente de los medios, por más de un año, no volví a RVR hasta mucho después. Entonces todo había cambiado, el lugar, la gente, el encargado. Ahora; Germán, el hijo de Horacio, administraba el estudio. El fue quien me dió la oportunidad de mostrar lo que sabía y aprender aún más. Mateo siempre fue buen compañero, él me apoyó cuando lo necesitaba. En el “primer infierno”, Mateo, Mauricio y Germán me dieron la ayuda más importante. Aunque Mauricio, en ese momento estaba de vacaciones en Chile. El se perdió gran parte de mi depresión, afortunado de él. Solo me vió destrozado al irse y ya recuperado cuando regresó. Germán y mateo, sin olvidarnos de Brigitte, fueron los puntales del fantasma que yo era. Mateo, específicamente, solo me relataba alguna que otra vivencia suya, con total humildad y eso fue lo que más me sirvió. No la “palabra sabia” o la “frase justa”, solo su experiencia de vida, ello me dió esperanza. Esa etapa me hizo estrechar lazos con él y con otros en RVR. Como compañero era muy bueno, divertido, ameno, solidario. Mateo era una persona muy simple, un hombre de su familia, una persona que era feliz con cosas pequeñas de la vida. Si algo me dejó como reflexión es que uno persigue tantas utopías materialistas o sueños egocentristas, cuando hay cosas mucho más importantes. La familia, hacer algo que le gustaba, leer el diario, tomarse un café con leche en el bar de Paco, estar con la nieta, jugar al bingo, un asado con los hijos; las cosas que Mateo valoraba. Bueno, no puedo dejar de mencionar el sexo, eso también lo valoraba. Y era muy importante, ja. Cuando uno muere, dicen, adquiere la cualidad de la santidad. El famoso, era tan bueno!!!! Con Mateo, solo voy a decir que simplemente era bueno como persona, un excelente compañero y gran amigo. Así era, Mateo Nicogossián.